Localizan en Baiona otro nido de avispa asesina con medio metro de diámetro

Caminha empleó esta semana en la destrucción del octavo nido de avispa asesina localizado en este municipio a una treintena de profesionales. Bomberos de Caminha, de Áncora, agentes forestales y efectivos de Protección Civil participaron en un operativo al que se sumó la GNR y Estradas de Portugal ya que, la proximidad del nido a la carretera, obligó a cortar la circulación en la Nacional 13, que une Valença y Viana por la costa.

«De forma inmediata», indicó el regidor, Miguel Alves, se procederá a la quema de los otros tres avisperos ya localizados y que forman parte del grupo de 200 identificados y destruidos este año en el norte luso, donde hace ya meses se decretó la alerta por la plaga invasora.

Los apicultores lusos consideran que no se podrá frenar el avance de esta especie depredadora ni las mermas de producción en una zona que genera de media más de 150 toneladas de miel al año. Recelan de la celeridad con la que actúan sus gobernantes. Aún así contrastan con las que se emplea a estas alturas en la ribera gallega, donde la asociación de apicultores de Galicia considera que «no hay plaga» sino avistamientos puntuales pese a confirmar su nidificación en las islas del Miño internacional. La divergencia de opiniones es tal que, mientras que los expertos gallegos mantienen que están hibernando, los lusos advierten que ni siquiera las reinas descansan.

Se ha detectado su presencia en todo el territorio gallego, pero la dispersión en la raia coge velocidad. En Baiona se ha localizado un segundo nido, también en el barrio de Sabarís. Mide más de medio metro de diámetro, está en una higuera de una finca particular a cuatro metros de altura y la familia espera hace un mes que la Xunta lo retire.

Hace ya dos semanas que los técnicos de Medio Rural acudieron al lugar y confirmaron que se trata de un nido de vespa velutina, explicó uno de los miembros de la familia, José Ángel García. Sabe bien de qué habla porque es ingeniero forestal. Entienden y respetan que son fechas difíciles para programas los trabajos en la administración, pero también comparte la preocupación de su familia porque desaparezca cuanto antes de la finca de la que disfrutan también los niños. Él mismo confirma que se suelen ver ejemplares revoloteando. «No sabemos cuánto tiempo lleva ahí pero, al caer las hojas de la higuera, el jardinero nos advirtió porque se ve una bola como un mundo desde abajo», señala.

Los técnicos de la Xunta les informó de que quisieran recoger el nido sin afectar a su estructura para meterlo en amoníaco y poder estudiarlo.

La comunidad de montes de Sabarís ya conoce también este hallazgo y José Ramón Suárez, apicultor miembro de este colectivo pionero en el combate a la temible avispa, apela al igual que lo hace Portugal y secunda la asociación de apicultores de Galicia a que se notifique cualquier posible avistamiento.

El Congreso de los Diputados ya ha declarado enemiga a la especie y aprobó el diseño y puesta en marcha una estrategia de lucha a nivel nacional.

Lo más inquietante es su gran capacidad de reproducción y de dispersión. Se reproduce a un ritmo de 12.000 ejemplares por hembra fecundada, a razón de 200 madres por nido y puede dispersarse hasta 30 kilómetros por cada golpe de viento racheado.

Fuente: La Voz de Galicia