Absuelto por construir una casa ilegal pero condenado por saltarse los precintos en Nigrán

Construyó una vivienda sin licencia ni autorización autonómica en suelo rústico y lo hizo saltándose diversas órdenes de paralización, precintos e incluso un requerimiento de demolición. La sentencia atribuye todas estas infracciones a un vecino de Nigrán, pero lo condena únicamente a 10 meses de prisión por un delito de desobediencia grave y lo absuelve del delito contra la ordenación del territorio que le imputaba la Fiscalía.

El fallo corresponde al proceso referido a una vivienda situada en el Camiño da Granxa, en la parroquia nigranense de Parada. Según relata el magistrado, el acusado inició las obras de alteración de la rasante y construcción de una vivienda con semisótano, planta baja y bajo cubierta de 155 metros cuadrados sin licencia municipal ni autorización de la Administración autonómica. La obra, que incluía dos anexos, se ubicaba en una parcela de 2.000 metros cuadrados, pese a que la normativa exigía 4.000 para edificar en suelos rústicos de protección ordinaria, según las normas subsidiarias. Pero el juez recalca que la LOUG convierte este tipo de terrenos en no urbanizables comunes, por lo que el asunto no podría constituir un delito de tipo penal.

Lo que sí considera probado el juez es que el condenado cometió un delito de desobediencia. El Concello de Nigrán ordenó la paralización de las obras en marzo de 2008, le impuso multas coercitivas e incluso le interrumpió el suministro de agua y corriente. También se produjo una orden de suspensión del uso del inmueble como vivienda unifamiliar y la Axencia de Protección da Legalidade Urbanística de la Xunta (APLU) le abrió expediente y llegó a ordenar la demolición de la edificación, presupuestando el derribo en 34.332 euros. Pero el propietario continuó las obras hasta terminar la vivienda.

La sentencia absuelve de todos los delitos a la pareja del acusado que imputaba el fiscal porque están casados en régimen de separación de bienes y la casa corresponde al hombre.

Fuente: Faro De Vigo