Baiona aplaza el traslado de la subasta de pescado a Vigo

La cofradía La Anunciada de Baiona ha decidido parar, de momento, el traslado de la subasta a la lonja de Vigo. En su momento decidieron la medida por consenso y con el objetivo de capear el desplome de las ventas. Con la misma unanimidad, explicó ayer la patrona mayor Susana González, han decidido ahora esperar a ver si la lonja vuelve a ser autosuficiente. Y es que «los resultados de los últimos meses apuntan una posible recuperación gracias al esfuerzo de todos los marineros de la cofradía».

El anuncio del traslado de la subasta desató una gran preocupación en la villa ya que, aunque todos entendían la necesidad de los marineros de poder competir en una plaza más grande para paliar el desplome de los precios, el cambio provocaría también una pérdida social y cultural para el municipio, cuya principal actividad económica es la pesca.

La patrona mayor, Susana González, confirmó ayer esa apuesta por el mantenimiento de la lonja local «gracias al empeño de todos los socios». Las medidas de fiscalización puestas en marcha por el cabildo, y asumidas por los marineros en aras de trabajar de forma conjunta por la recuperación del sector, «comienzan a dar sus frutos». «Es evidente la recuperación de los precios en la subasta de Baiona por lo que, aunque cualquier marinero puede elegir libremente entre vender su producto aquí, en Vigo o en cualquier otra lonja, son ya menos los que deciden irse».

Esas medidas de fiscalización se refieren principalmente a prácticas que se habían vuelto habituales pese a ser ilegales. Ahora, agradece y defiende la patrona, «los marineros ya descargan todas las capturas en lonja, ya solo se vende en lugares autorizados y los que optan por hacerlo fuera de Baiona sacan primero la correspondiente guía de transporte».

El furtivismo sigue siendo un problema en Baiona, como en otras muchas cofradías gallegas. Sin embargo, la patrona considera que «el buen equipo de guardapescas de la cofradía, el colaboración con Portos y el equipo de guardapescas situado en Vigo han ayudado de manera muy efectiva a combatir esta lacra que tanto perjudica a la gente trabajadora del mar y que merma los ingresos de todos los agentes implicados en este sector».

Susana González, a punto de cerrar un ejercicio económico en positivo, se muestra optimista sobre la recuperación de la cofradía. «Creo que se conseguirá que Baiona vuelva a ser un referente para el resto de lonjas gallegas en cuanto a gestión y resultados gracias a la colaboración de todos los socios», señala.

Como en otros pósitos, la escasez de producto se ha hecho sentir, pero Baiona mantiene el tipo. «Pasaron por lonja 3.000 kilos menos en noviembre pero en el cómputo general vamos por delante del año pasado», avanza. Además, hay que tener en cuenta que este año los percebeiros capturan un kilo menos por persona y día para primar el recurso y falta un barco del erizo.

Fuente: La Voz De Galicia