La Xunta perdona 10.000 euros a una tienda de Baiona por venta ilegal de alcohol

Una comerciante del casco histórico de Baiona acaba de librarse de pagar una multa de 10.000 euros que la Xunta le impuso por venta de alcohol después de las diez de la noche. Se trata del establecimiento Alimentación Fernanda, ubicado en la calle Lorenzo de la Carrera, en pleno casco histórico, a tan solo unos metros del Concello. La Consellería de Industria e Comercio le impuso la sanción tras calificar la infracción como grave en marzo. La propietaria del negocio presentó alegaciones en abril, pero nunca fueron contestadas. Ahora el departamento autonómico archiva el proceso al considerar que el expediente ha caducado por transcurrir más de seis meses sin una nueva resolución.

La propia responsable de la conocida tienda, Fernanda Grande, se mostraba ayer «sorprendida» por la decisión del Ejecutivo gallego. Asegura haber presentado vídeos de una cámara de seguridad próxima y hasta tres testigos en su defensa ante la Delegación de la Xunta en Vigo sin que la consellería se pronunciase al respecto. Simplemente ha recibido la notificación del archivo del caso.

Denuncia de julio de 2013

Los hechos que generaron el procedimiento se remontan a octubre del año pasado. El Concello de Baiona remitió a la Xunta un acta de denuncia de la Policía Local con fecha del 28 de julio de 2013, en la que los agentes certificaban el despacho de bebidas espirituosas en horario prohibido, según la Lei de Horarios Comerciais de Galicia y la normativa municipal. El Gobierno gallego abría expediente y trataba de notificárselo sin éxito a la comerciante, de manera que dos agentes municipales se lo entregaban en mano en diciembre. Casi un mes después, la propietaria presentaba el primer recurso. La consellería desestimó sus argumentos en aquella ocasión e impuso la sanción de 10.000 euros en marzo. Tras otro nuevo intento fallido de hacer llegar la resolución de la multa a la comerciante, la publicó en el Diario Oficial de Galicia en abril, el mismo mes en que la empresaria volvió a alegar. Esta vez, según ella misma relata, adjuntó las cintas y testimonios que indicaban que los policías no habían entrado en la tienda en el momento en el que aseguraron haber detectado la venta irregular de alcohol.

La propietaria del negocio ha recibido ahora la comunicación de la Xunta, con fecha del 26 de noviembre, que la exime de pagar la multa. Según explica la Consellería de Industria e Comercio en el escrito, «se non tivese recaído resolución transcorridos seis meses desde a iniciación do expediente, tendo en conta as posibles interrupcións do seu cómputo por causas imputables aos interesados ou pola suspensión do procedemento, iniciarase o cómputo do prazo de caducidade». No obstante, el departamento autonómico deja abierta la posibilidad «de que se volva a incoar un novo procedemento sancionador, en tanto en canto non prescriba a infracción cometida».

Fuente: Faro De Vigo