Diez mariscadores de Baiona logran permiso de la Xunta para la extracción y venta de algas

Con toda la documentación en regla y los trámites administrativos cumplidos, la Cofradía de Pescadores A Anunciada de Baiona comenzará a explotar la vegetación del lecho marino la próxima primavera. El pósito recibió ayer confirmación por parte de la Consellería do Mar de que diez de sus mariscadores han obtenido el permiso extracción («permex») para iniciar la actividad, en la que ven una alternativa con la que paliar la pérdida de rentabilidad que han sufrido en los últimos años la pesca y el marisqueo tradicionales.

Las algas, empleadas durante años en la zona como fertilizante natural para huertas y jardines, se presentan así como una tabla de salvación para el sector, que en Baiona está inmerso en un importante proceso de búsqueda de nuevos recursos.

Aunque son muchas las especies disponibles bajo la bahía baionesa que podrían comercializarse, los mariscadores autorizados emprenderán la extracción de las dos especies más abundantes: el conocido como «argazo bravo» (saccorhiza polyschides) y el «ramallo de mar» (codium).

Ambas son comestibles y se venderán en lonja, explicó ayer el concejal de Pesca baionés, Antonio Garrido, cuyo departamento trabaja desde hace tres años en la divulgación de los beneficios de la extracción de las algas y de sus posibles usos a través del proyecto «Oucas».

Según el plan de explotación autorizado por la consellería, los mariscadores, en cuanto inicien la actividad, podrán extraer un máximo de 200 kilos por persona y día. Esto en el caso de que lo hagan a pie, puesto que si la autorización es para embarcaciones el tope se fija en 1.000 kilos diarios, medio millar por cada uno de sus dos tripulantes.

El destino de las algas dependerá de los compradores que se acerquen hasta la lonja baionesa, donde se subastarán los lotes. Sin embargo, ya «hay una empresa de Porriño con interés en el producto», señaló la patrona mayor de Baiona, Susana González. Se trata de Ceamsa (Compañía Española de Algas Marinas), especializada en la producción de gelificantes y espesantes para la industria alimentaria.

A pesar de que el consumo de este producto no está muy extendido, la de la Baiona no será la primera cofradía de la provincia en lanzarse a la extracción de las algas, puesto que ya hay otras trece que lo hacen.

En todo caso, la experiencia de los diez primeros mariscadores con permiso de extracción será clave para el futuro del pósito, que en 2015 espera poner en marcha también la extracción de anémona de mar u ortiguilla, especie muy apreciada en cocina y cuyo consumo se limita actualmente al sur de España.

Fuente: Faro De Vigo