150 ´clicks´ habitan el belén del Val Miñor

Reto superado. Los usuarios del centro de educación especial Juan María de Nigrán han cumplido con creces la encomienda de crear un gran belén con piezas de Playmobil, un proyecto sugerido por el dueño de la gasolinera de Baiona para conmemorar los 50 años de la estación de servicio, y que emprendieron con entusiasmo en octubre. Juguetes y materiales reciclados recrean los lugares más emblemáticos de la comarca poblados por populares «clicks» que fueron donados para la ocasión.

Creatividad y talento. De ambas cualidades han dado buena muestra los usuarios del centro de educación especial Juan María de Nigrán con la elaboración y montaje del gran belén de Playmobil que desde ayer puede visitarse en el antiguo bar de la estación de servicio de Baiona. Poblado por más de 150 «clicks» -en su mayor parte conseguidos a través de donaciones-, el nacimiento actualiza el episodio bíblico y lo sitúa en algunos de los escenarios más emblemáticos del Val Miñor, reconstruidos a partir de materiales reciclados.

El proyecto, iniciativa del propietario de la gasolinera, José María Figueroa Mijón, ha tomado forma en solo dos meses gracias al trabajo e implicación de los más de 100 usuarios del Juan María. «Queríamos hacer algo especial con motivo del 50 aniversario de la estación de servicio», explica el empresario, que dio solo dos indicaciones para montar el belén: «que el portal fuera una réplica de la gasolinera y que los Reyes llegasen a bordo de la carabela Pinta«, señala.

Sus peticiones fueron atendidas y, de este modo, el niño Jesús nace entre surtidores diésel y sin plomo mientras los Magos de Oriente se abren paso por la bahía baionesa a bordo de un barco pirata reciclado en nao colombina.

Todo ello enmarcado por la Virgen de la Roca, la iglesia de Sabarís, la fortaleza de Monte Real, el monumento a la marina universal de Monteferro o el puente románico de A Ramallosa, donde una «click» embarazada recuerda la leyenda popular que aconseja a las mujeres que deseen quedar encinta situarse en él a medianoche y esperar a que un hombre pase, recoja agua del río Miñor y se la eche sobre el vientre.

«Hemos aprendido mucho de la comarca en todo el proceso», reconocía ayer Loli Martínez de la Rosa, una de las monitoras del centro y coordinadora de la actividad. Además, se superaron retos técnicos como la inclusión de agua real en movimiento para recrear el mar que baña la comarca, para lo que ha sido necesario incorporar tres motores.

Recogida de juguetes

Pero la experiencia no concluye con la exposición pública del trabajo, que podrá visitarse hasta el día de Reyes. Desde ya se ha puesto en marcha una recogida paralela de juguetes en la propia estación de servicio. «El centro Juan María clasificará el material que se reciba y lo entregará a los tres concellos de la comarca para que sus departamentos de servicios sociales los repartan entre las familias con menos recursos», indicó José María Figueroa.

Fuente: Faro De Vigo