Gondomar se ve con el agua al cuello

El alcalde advierte que el nuevo centro de salud también corre peligro de inundaciones

El problema, ahora, es que también podrían hacer aguas. Al menos es lo que advierte el Concello, y a las pruebas se remite tras una semana de inundaciones por el desbordamiento del Miñor.

El alcalde Francisco Ferreira ha remitido un escrito al conselleiro de Sanidade, Xesús Vázquez Almuiña, en el que le insta a «visitar el municipio, comprobar el estado actual del proyecto e inspeccionar y analizar las deficiencias que presenta». El regidor quiere saber «si la Xunta tendrá en cuenta el riesgo de inundaciones de las futuras instalaciones por culpa de las crecidas del Miñor». «Queremos que se prevean las posibles y futuras inundaciones de las instalaciones debido a las crecidas del río, ya que advertimos en tiempo y forma que son susceptibles de ser inundadas por las llenas del río», insiste el regidor.

El nuevo centro que, según ha indicado el departamento de Vázquez Almuiña, se prevé que ya esté operativo antes del verano como el de Tui, está ubicado en la zona de A Ponte das Ánimas.

El alcalde advierte que el servicio «se está construyendo a un nivel más bajo que la calle, por lo que habrá que estudiar alguna fórmula para elevar el terreno con el fin de evitar los futuros anegamientos de las instalaciones». La postal bajo el agua del centro de la villa de la última semana explica también la preocupación del gobierno local. Sorprende más el cruce de opiniones ya que, mientras que el Concello dice que la obra está paralizada, la Xunta asegura que los trabajos siguen su curso y que se rematarán en un par de meses.

Las inundaciones marcaron el comienzo del año en la villa pero en Gondomar llueve sobre mojado. El agua, los tanques de tormentas, los aliviaderos, los pozos de bombeo y los ríos, hasta la foz del Miñor protagonizaron la actividad municipal del último semestre del 2015 y el debate sigue abierto.

Medio Ambiente

Los buenos propósitos con los que siempre se inicia el año no parece que vayan a durar mucho. La consellería de Medio Ambiente, que en noviembre amenazó al Concello con demandarlo por paralizar las obras de la estación de bombeo en el centro de la villa no da el brazo a torcer aunque se lo toma con calma. La Xunta ha confirmado que «aún no se ha dado ningún otro paso ya que aún confiamos en que el Concello revoque la orden de paralización y podamos retomar las obras». No parece que vaya a haber conciliación posible. El gobierno local ha ofrecido otros emplazamientos y proyectos para mejorar la red de saneamiento del municipio, pero la Xunta descarta nuevas alternativas y sostiene que la contaminación que sufre el estuario, cerrado al marisqueo desde hace un lustro es por culpa de los arrastres del Miñor.

El concejal de Urbanismo de Gondomar, Antonio Araúxo, defiende la política de vivir de cara al río. «Ata agora o Miñor sempre se mirou como un enemigo contra o que parapetarse en vez dun aliado. É unha fonte de gran valor e riqueza que ten que dar moitísimo xogo a nivel medioambiental», afirma.

Fuente: La Voz De Galicia