Vigo y los municipios de su área pierden en solo un año más de 1.600 habitantes

O Porriño, Moaña y Tui son los que más población ganan

De los 27 ayuntamientos del entorno, solo cinco logran aumentar el número de vecinos. Se trata de O Porriño, que se incrementa en 390, Tui, con 129 más, y Moaña, que gana 127. El caso porriñés se explica por su proximidad con Vigo y la cantidad de empresas asentadas en sus polígonos industriales. A ello se suma el precio de la vivienda, más asequible que en la ciudad.

En Fornelos de Montes y Gondomar la recuperación demográfica es más modesta y suponen diez y cinco residentes respectivamente.

Por el contrario, el resto sigue la tendencia a la baja como es el caso de Vigo que se queda con 899 vecinos menos y suma 294.098, algo menos que los del padrón de habitantes. Estas fluctuaciones suelen ser habituales debido a los dobles empadronamientos que se producen a veces y que hacen que el INE opte por uno u otro municipio.

También pierden, entre otros, Ponteareas, Salceda de Caselas, A Guarda y Cangas, que en otra época abanderaban el crecimiento. Especialmente preocupante es la tendencia de los municipios de A Paradanta, cuya población desciende de año en año hasta el punto de haber perdido casi la mitad de los habitantes en el último cuarto de siglo, cuando algunos ayuntamientos superaban los cinco mil. Eso, pese a los esfuerzos de ayuntamientos como el de Arbo por intentar convertirse en localidades dormitorio.

La que sí logró esta pretensión es Salceda de Caselas, donde en el último lustro se registró un aumento espectacular de población debido a la masiva construcción de vivienda. Sin embargo, los últimos datos demuestran que ya ha tocado fondo al restar diecisiete vecinos.

En lo que se refiere a los datos del último lustro, la pérdida en los 27 concellos ha sido de 7.268 vecinos.

Edades

Por edades, destacan las 138 personas residentes en Vigo mayores de cien años, lo que supone dieciséis más que en el 2014. De ellas, solo 37 son hombres y el resto mujeres.

La cifra de residentes extranjeros que tienen su hogar en la ciudad sigue la tendencia descendente de los últimos años. El principal motivo es el regreso de buena parte de ellos a sus países de origen como consecuencia del paro. Esta fuga se ha detectado más entre argentinos y uruguayos.

Fuente: La Voz De Galicia