El cuartel de Ponteareas se quedan sin 22 guardias civiles por bajas y vacantes sin cubrir

El número de efectivos para velar por la seguridad ciudadana de la zona apenas es de una veintena

Se da la circunstancia de que algunos guardias son trasladados a otras localidades cuando estas experimentan un repunte de población, como sucede en el caso de Baiona. La plantilla de dicho puesto plantilla es reforzada en época estival desde cuarteles del interior como el de Ponteareas. El origen de las vacantes radica en que de la Academia de Baeza salen al año 125 guardias y «los destinos preferentes para cubrir son Madrid y toda la zona de Levante», señalan desde la Unión de Guardia Civiles. Las mismas fuentes explican que para este año solo hay previstas cuatro incorporaciones en toda la provincia de Pontevedra. Paralelamente el trabajo va en aumento y la dispersión de la población hace que los agentes tengan que multiplicar sus tareas para cubrir adecuadamente el territorio. En el caso de Ponteareas las patrullas tienen que recorrer cientos de kilómetros de caminos dispersos por catorce parroquias. A ellas se suman municipios cercanos con grandes flujos de población flotante, como Mondariz. Si a las vacantes se suman las bajas que se vienen produciendo desde varios meses, el resultado es que en esto momentos hay una docena guardias ausentes por problemas de salud relacionados con el trabajo, como la ansiedad, la depresión y otros factores.

A las carencias de efectivos de la Guardia Civil se suman los uqe padece también la Policía Local. Actualmente en este cuerpo hay seis plazas vacantes, según el edil Juan Carlos González, que lamenta que la escasez de agentes ha hecho que durante cuatro noches seguidas solo hubo un policía trabajando.

La concejala de Seguridad Ciudadana, Vanesa Fernández explica que hay 18 policías de plantilla pero también sufrieron bajas. «Los días que solo hubo un policía se hicieron patrullas conjuntas con la Guardia Civil», explica la edila que añade: «estamos intervenidos. No podemos contratar».

Fuente: La Voz De Galicia