Val Miñor y Baixo Miño ya disponen de trajes especiales para luchar contra la avispa asiática

Los Grupos de Emergencia Supramunicipal asumen el control de la plaga que se introdujo por el Miño

Esta equipación permite la manipulación de los cortizos evitando la molesta picadura del aguijón de este insecto, que puede alcanzar entre los tres y los seis milímetros de longitud.

La Mancomunidad de O Val Miñor está además pendiente, avanzó su presidente, del envío de una pértiga adaptada para que los efectivos del GES puedan acceder a los nidos con mayor facilidad. Aparecen hasta debajo de las viñas y dentro de cobertizos pero lo más habitual es que creen su nido en copas de árboles de hasta 50 metros de altura y es preciso llegar hasta los nidos para inyectar el insecticida que neutralice a los miembros de cada enjambre antes de acceder a él.

«Es la primera vez que se proporcionan estos medios a los efectivos del GES para luchar contra la avispa asiática en unas condiciones óptimas y que no entrañen riesgo para su salud», destacó González. A su juicio, este dispositivo evidencia «el esfuerzo que estamos haciendo desde las distintas administraciones para poner en marcha acciones coordinadas de cara a la erradicación de esta plaga».

El plan de actuación contra estos depredadores de abejas que se puso en marcha el año pasado permitió retirar más de 110 nidos de este insecto en el municipio de Nigrán. Este año se está incidiendo, además, en la prevención con la colocación de medio centenar de trampas que atraen a las reinas iniciadoras en nueve puntos estratégicos de la localidad en los que en 2015 se detectaron más cortizos.

También el Grupo Supramunicipal de Emergencias de A Guarda dispone de nuevos trajes para enfrentarse a la plaga. Las zonas más afectadas son precisamente la comarca de O Baixo Miño y la Mariña lucense.

Este mes es clave ya que la reina despierta tras hibernar durante el invierno. Si se le captura a ella se mueren las demás y así se evita el ataque a las colmenasde miel y a los frutales.

Nigrán ha instalado cincuenta trampas repartidas por nueve puntos del municipio en los que el año pasado se detectaron nidos de este insecto invasor, que supone una amenaza para la apicultura. Según el alcalde, Juan González, la intención es adelantarse a la proliferación de estos predadores en un momento en el que «las reinas de activan y empiezan a construir la colmena, entre abril y mayo, para poner los huevos». La eliminación de la reina evita la producción de nuevas reinas y la formación de nidos con hasta 2.000 individuos. Además la administración local se adherirá al plan de control y vigilancia de la Xunta, que permite coordinar la acción contra esta plaga. Durante el pasado verano se retiraron más de 110 avisperos en Nigrán. Las zonas más afectadas fueron A Ramallosa y el parque empresarial de Porto do Molle, donde se localizaron 20 y 25 nidos respectivamente.

Fuente: La Voz De Galicia