Todos a la Brincadeira

Bouzas celebra hoy una gran fiesta popular bajo la excusa de la Reconquista de Vigo en 1809

¿Y qué celebra Bouzas en su parte histórica con esta fiesta? Pues nada que no pudieran celebrar también Lavadores, Fragoso, Valadares, Matamá o Vincios. Porque no es que Bouzas, entonces municipio independiente, se significase especialmente en 1809. El municipio se levantó al igual que otros. Y no hubo allí ni lucha, ni escaramuza ni mucho menos batalla de renombre. Aunque su colaboración fue vital, como la de Baiona o Cangas, en un aspecto interesante: el bloqueo marítimo de las tropas napoleónicas, colaborando con las fragatas inglesas Venus y Lively para que los franceses no pudiesen fletar una embarcación que navegase hasta Tui para pedir refuerzos.

Básicamente, Bouzas puede reivindicar el papel de su alcalde de entonces, Cayetano Parada Pérez de Limia, uno de los protagonistas de la Reconquista de Vigo, quien sufragó de su propio peculio la manutención de los sublevados en toda la comarca. Parada es mencionado por Estrada Catoyra, en su bien documentada obra de 1909, como «alcalde do Fragoso». El investigador bucea en la misma colección Duque de Bailén que un siglo después fui yo también a consultar a Madrid, en el Archivo Histórico Nacional. En esos documentos, otros testigos se refieren a Parada también como «alcalde del Fragoso». Y él mismo firma como «Comandante principal de la alarma del valle del Fragoso». Osuna Rey se refiere a él de esta forma. Aunque algunas fuentes, y la popularísima Wikipedia, dicen que solo fue alcalde de Bouzas y nunca llegó a serlo do Fragoso. La cosa no pasa de anécdota, porque no tiene especial trascendencia en esta historia.

Reunión clave

Porque lo fundamental es que Parada aportó liderazgo y dineros a la Reconquista. Podemos atribuir a este hidalgo natural de Verín y afincado en Coia una de las reuniones clave de la sublevación. En su casa reunió a sus seis hijos: Vicente, José, Francisco, Pedro, Juan Antonio y Juan José. Y también al alcalde de Vigo, Vázquez Varela, junto a los frailes Antonio Domínguez, Andrés Villageliú, Antonio Martí y José Requena. Asistieron también el párroco de Bouzas, José Benito Mouriño Carvajal, y otro líder, Francisco Benito Rúa, que fue nombrado ayudante de Pérez de Limia.

En ese cónclave secreto se diseñó el plan para cercar la villa de Vigo y sitiar a los franceses. El propio Parada escribe: «En esa reunión se acordó tan ardua empresa, contando para eso con el celo y el ardor de los valientes paisanos del valle del Fragoso».

Mientras avanza el sitio sobre Vigo, con los primeros campamentos en los altos de Zamáns, luego en Valadares y, sucesivamente, acercándose a la costa, el alcalde de Bouzas sufraga con su dinero la sublevación. Y dispone el bloqueo para que los franceses no puedan salir por mar a buscar refuerzos en Tui.

Corte de comunicaciones

En el Archivo Histórico Nacional en Madrid encontramos este documento que habla de la misión secreta de un fraile, que escribe al alcalde de Vigo, Vázquez Varela: «El papelito que me entregó al amanecer de hoy Don Julián Pérez para el señor Caetano Limia, en que se le da aviso de la lancha que sospecha lleva por mar aviso de los franceses a la de Tui para que estos manden refuerzos, se lo entregué al religioso Fray Manuel Xanes, que rompiendo por las avanzadas francesas (…) se la entregó a aquél sin que nadie lo trascendiese porque lo llevaba con la mayor cautela».

El correo secreto vigués informa de que Cayetano Parada reaccionó disponiendo dos lanchas para que abordasen a las francesas. Sus tripulantes fueron detenidos y fracasó el intento de buscar refuerzos en la capital provincial.

Hay múltiples anécdotas como estas relacionadas con Cayetano Parada. Y otros personajes de Bouzas, algunos mero producto de la imaginación, como el personaje de Aurora, una fabulación posterior. La mencionan Álvarez Blázquez y Gerardo Campos, pero en ambos casos casi pidiendo perdón por la invención de sus andanzas.

En cualquier caso, hoy Bouzas sale a la calle para festejar la Brincadeira. Una gran fiesta cuyo nombre lo dice todo y cuyo afán por la diversión popular va mucho más allá de las ataduras de la historia.

En la villa marinera no hubo ni lucha, ni escaramuza ni mucho menos batalla de renombre

El alcalde boucense Bouzas Cayetano Parada jugó un papel notable en la sublevación de Vigo

Fuente: La Voz De Galicia