El teledoctor ya actúa en O Val Miñor

Veinte profesionales de atención primaria realizan un corto en el que imaginan cómo será el servicio en el año 2030

El cortometraje se llama 2030: Atención Primaria. Ha sido realizado por un nutrido grupo de profesionales del sector que trabajan en la comarca y está producido por Oes Ves, una organización sin ánimo de lucro que se vale del audiovisual para promocionar la salud. La película, que dura seis minutos y se presenta al festival internacional que organiza la plataforma Polimedicado, está basada en la experiencia diaria de sus protagonistas durante años de ejercicio profesional. El trabajo es su propuesta, como explican en la sinopsis de la atención primaria con la que sueñan para ese horizonte a catorce años vista.

 

La dirección corre a cargo de Concha Nogueiras, Susana Hernáiz y José Iglesias. «Nos parece que el audiovisual es un medio maravilloso para dar a conocer temas de salud o de sanidad y además crea una gran unión en el equipo de salud de O Val Miñor, porque participan y actúan en los cortometrajes todos los trabajadores, directa o indirectamente», explica la doctora Nogueiras.

Ella es una de las médicas de A Xunqueira que se apuntaron hace unos años al curso de audiovisual que convocó el Concello de Nigrán y la experiencia culminó con Oes Ves, esa página de Facebook en la que demuestran la buena salud de los profesionales del servicio de la comarca.

Es ya su tercer proyecto a concurso. En el 2014 quedaron finalistas con El poli medicado y Depende ganó el primer premio del jurado en el 2015. La obra 2030: Atención Primaria es una crítica sana con brochazos de una parodia sutil con la que ahora viajarán a Plasencia, donde se falla el concurso. En esta edición, no hay jurado se valora el número de visualizaciones y, en su caso, ronda el millar.

 

 

 

Guion, producción y edición están muy cuidados. Entre las anécdotas de una grabación que se hizo en solo dos días aunque hubo meses de trabajo previo, Nogueiras desvela las penurias que pasaron para hacer el travelling poniendo la cámara en una silla de ruedas. El escenario principal es el centro de A Xunqueira, dotado de unas muy buenas instalaciones, reconocen en su triple faceta de médicos, guionistas y actores.

La historia arranca con la llegada de las residentes al centro mientras la fisioterapeuta acompaña a un grupo de personas que pasean como ejercicio. Los diálogos condensan la historia y el mensaje. Las residentes se muestran sorprendidas cuando sus tutores les explican que cuando ellos acabaron la carrera, allá por el 2016, «había contratos basura, por horas» o que «los que querían hacer urgencias tenían que hacer primero medicina de familia». Uno de los momentos estelares está protagonizado por el responsable de farmacia, que desde el patio hace envíos de medicamentos valiéndose de un dron. En la biblioteca, los médicos mantienen «una reunión de debate con los especialistas que, desde hace unos años, rotan desde el hospital».

El cupo medio de pacientes por día de 16 y no de 45 como pasaba antes, explica la médica en su papel de actriz a la residente recién llegada que asume su papel de la vida real. Una de las consultas es virtual por lo que la doctora habla por teleconferencia con Amador, un carpintero que no interrumpe su trabajo mientras dura la consulta. Con la misma, la médica se va a un teledomicilio y dos cirugías. «El futuro pertenece a quien cree en sus sueños», reza la pantalla final cuando la doctora despierta de una cabezada durante una guardia.

reportaje una sanidad de película

Fuente: La Voz De Galicia