La Policía Local de Nigrán da clases a medio millar de alumnos

Ha impartido una treintena de cursos de educación vial este año

Este tipo de jornadas educativas están enfocadas a ciclistas y peatones, las dos versiones en que los niños están directamente implicados. Primero reciben una clase teórica y después, en el propio centro o en el pabellón Municipal, una práctica en un circuito que incluye cars eléctricos o triciclos (además, cada menor lleva su bicicleta). El Grupo de Intervención Supramunicipal (GES) colabora también mostrando a los niños los diferentes vehículos de emergencia (como el coche de bomberos). «Les enseñamos a interpretar las señales de los agentes, las luminosas, verticales y horizontales. También les indicamos cómo colocarse en la bici, cómo hacerse visibles, la obligatoriedad del casco para menores de 16 años…», indica Teodoro de la Peña, agente local encargado de Educación Vial. Gracias a los agentes locales, a lo largo de la escolarización los alumnos recibirán formación en 4º y 5º de Primaria y 1º de la ESO, una circunstancia que reforzará su conocimiento y les ayudará a la hora de manejar otro vehículo. «Esta formación contribuirá a que en el futuro sean buenos conductores, lo que repercutirá a su vez en una menor siniestralidad y mayor seguridad en las carreteras», asegura José Manuel Vázquez.

«Estamos muy orgullosos de la implicación de la policía de Nigrán porque está transmitiendo a los niños valores de convivencia y respeto que hará de ellos unos conductores responsables», señala el alcalde, quien apuesta por potenciar esta labor educativa.

La Policía Local de Nigrán realiza también desde 2013 una charla sobre sistemas de retención infantiles en las clases de preparación al parto que se desarrollan en el Centro de Salud Val Miñor (La Junquera) para embarazadas de toda la comarca, de hecho, es desde Nigrán desde donde se coordinan. Cada año asisten una media de 120 progenitores. La finalidad es concienciar a los padres de la importancia de viajar siempre con el bebé en un sistema de retención acorde a su edad, peso y estatura, una circunstancia que, en caso de accidente reduce en un 75% el riesgo de muerte y en un 90% el de lesiones.

«Nuestro trabajo es ayudar a las personas a resolver sus problemas, no lo contrario, y este tipo de actividades educativas contribuyen a que la población entienda mejor este papel y nos sienta desde la infancia como personas cercanas dedicadas, ante todo, al bienestar de la comunidad y del individuo», finaliza Vázquez.

Fuente: La Voz De Galicia