Estragos que nadie arregla desde febrero

Cientos de vecinos siguen sufriendo a diario los daños que produjo el temporal del invierno

Hay barrios que han quedado parcialmente incomunicados por culpa de socavones abiertos en los accesos que no se acaban de arreglar. Los paseos fluviales de Redondela y del río Louro quedaron seriamente dañados y todavía están esperando una reparación. Una gran cantidad de muros y cierres de fincas continúan tirados porque sus propietarios carecen de dinero para poder reconstruirlos y no tenían contratados seguros.

Cientos de vecinos de los ayuntamientos afectados continúan soportando a diario las incomodidades que representan unos desperfectos que no entienden cómo a estas alturas del año no están ya solucionados. Responsables institucionales se comprometieron días después de los siniestros a llevar a cabo una respuesta rápida para que los afectados pudieran volver a la normalidad. La ministra de Fomento, Ana Pastor, visitó las áreas más afectadas, del mismo modo que el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, y varios de sus conselleiros. Meses después, los afectados siguen sin saber cuándo podrán superar las consecuencias del temporal y sienten que las administraciones se han olvidado de ellos al no ser capaces de ponerles una fecha para llevar a cabo las obras.

El Gobierno no llegó a declarar como zona catastrófica las áreas devastadas, algo que pretendían los alcaldes para que los vecinos pudieran optar a una línea de ayudas de emergencia. Los ayuntamientos afectados por sí solos no pueden acometer los proyectos de reconstrucción, pese a que con sus fondos propios han acometido obras de limpieza y realizado actuaciones urgentes.

La inyección de fondos para acometer las reparaciones se llevará con la firma de un convenio entre la Federación Galega de Municipios y Provincias, la Diputación de Pontevedra, la Xunta y el Ministerio de Fomento.

 

2 millones en Arbo

La zona más devastada fue la de Arbo. El regidor de esta localidad Horacio Gil valora los daños en infraestructuras públicas en su territorio en 700.000 euros, mientras que los perjuicios a particulares suman los 1,3 millones de euros. «El Gobierno de España ya ha manifestado su disposición a colaborar y está elaborando un proyecto a través de la Confederación Hidrográfica, que está coordinando un convenio entre las tres administraciones para llevara cabo las obras», manifestó el regidor. Esta localidad ha reparado numerosos daños con medios propios, si bien todavía hay muchas cuestiones pendientes en Santa María de Arbol, San Cristóbal de Mourenta y en las parroquias de Cela y Cabeiro.

En Mos el Concello valoró en medio millón de euros los daños ocasionados. Uno de los lugares que se encuentran en peor estado es el camino de Bosende, que sufrió un grave desprendimiento y que ha motivado las críticas del grupo de la oposición Gañamos Asamblea Veciñal, que denuncia la falta de seguridad por el estado en el que se encuentra este y otros viales del término municipal.

 

Fuente: La Voz De Galicia