La nueva ruta Vigo-Lisboa empieza en julio con solo un 45 % de ocupación

La TAP la promociona hasta el 30 de junio con billetes de ida y vuelta a 79 euros

Ante ello, los responsables de la compañía portuguesa han decidido darle un empujoncito ofertando el vuelo por 79 euros trayecto de ida y vuelta, un precio sin duda atractivo. El objetivo, según un portavoz de la empresa, «es poner de nuestra parte todo lo necesario para consolidar esta ruta».

En la TAP no quieren oír hablar de la ocupación que se precisa para garantizar su viabilidad. «Es cierto que la comercialización en estos momentos no es muy alta, esperábamos más. Pero también somos conscientes de que es una ruta nueva, que es preciso promocionar y dar a conocer. Y sin duda hace falta tiempo para consolidarla».

Si la operadora tiene interés en mantenerla, lo mismo ocurre en el gobierno municipal. El alcalde ha destacado en varias ocasiones la importancia que tiene para Peinador «disponer de un vuelo internacional, con todos las conexiones que ello genera». En este caso, llegar a Lisboa facilita el acceso a numerosos vuelos a Latinoamérica y África con los que Portugal mantiene abundantes conexiones.

Los aviones que va a utilizar la TAP son ATR 72, de 70 plazas, que cubrirán el recorrido en poco más de una hora. Son los que la compañía considera más adecuados para la ruta y forman parte de la flota de 70 aparatos de que dispone en su conjunto para sus 2.500 vuelos semanales.

Son modelos parecidos en capacidad a los que en ocasiones utilizó Air France para su recordado vuelo a París, una ruta que guarda paralelismos con la de Lisboa ya que además del servicio propio del viaje ofrecía conexiones internacionales. Curiosamente, fue desaparecer París en octubre pasado y la TAP puso sobre la mesa esta nueva ruta con carácter diario y horario vespertino: de Lisboa sale a las 17.05 y llega a Vigo a las 19.10 por el desfase horario. De regreso, salida 19.50 y llegada a las 19.55 por el mismo motivo.

Este horario puede obligar a muchos viajeros a pernoctar en Lisboa para tomar un enlace en vuelos transoceánicos. En ese caso, la TAP oferta una noche gratis en un hotel de la ciudad para que ello no suponga un problema añadido, un sistema que aplica desde hace tiempo a pasajeros del otro lado del Atlántico.

A la espera de lo que pueda ocurrir, este nuevo vuelo puede colaborar a que Peinador, que no para de crecer desde enero, pueda recuperar el millón de viajeros en el 2016.

Sin fecha para el transporte metropolitano pese al acuerdo Xunta-Concello

La incorporación de Vigo al transporte metropolitano todavía no tiene fecha aunque se había barajado el 1 de julio como la más probable. Sin embargo, a ocho días de que finalice junio no hay dato alguno. Desde la Xunta se está a la espera de que el expediente vaya a un Consello del Gobierno autónomo, cuya fecha no se conoce. Por su parte, el Concello tampoco ha iniciado la instalación de las canceladoras de las tarjetas del billete metropolitano y ayer Caballero arrojó dudas sobre esta opción.

Preguntado en rueda de prensa, el alcalde se negó a dar detalles. «Todo en su momento», se limitó a decir. «Lo importante es que los viajeros tengan su descuento; como se pague es lo de menos». Entre los periodistas que le escuchaban sembró la duda de que el gobierno vigués prefiera que no se utilicen las tarjetas metropolitanas.

Actualmente, los bonos descuento que disfrutan las vigueses (y los foráneos que obtuvieron la tarjeta antes de que se vetara a los no residentes en Vigo) se aplican con una tarjeta municipal que expide Abanca, lo que se modificará con el nuevo sistema.

Paralelamente, el transporte metropolitano se aplica en doce municipios, todos los del Área salvo Gondomar y Vigo. En el primer caso por un problema local que afecta a las paradas en el municipio. En la urbe viguesa hasta ahora se oponía el gobierno local, pero tras un pacto con Feijoo se dio vía libre al Área Metropolitana conforme a las demandas de Caballero sobre gobernabilidad. Desde el Concello, de forma paralela se aceptó entrar en el transporte comarcal.

Fuente: La Voz De Galicia