Las ranas quitan el sueño en Gondomar

Los vecinos se quejan por los mosquitos y batracios de las obras paralizadas del centro de salud

La convivencia se ha visto tan afectada que, tras recibir las quejas de los vecinos, el Concello de Gondomar ha tenido que instar al Sergas a que actúe. «As excavacións coas chuvias a as riadas fixeron que no lugar exista unha gran cantidade de auga estancada insalubre e infestada de mosquitos e outros animais, o que provoca que recibamos ducias de queixas», explica en su misiva a la Xunta el edil de Urbanismo y Medio Ambiente, Antonio Araúxo.

«Ya tratamos el problema en la última junta de propietarios, porque hay vecinos que no pueden dormir con las ranas croando. Los patos vienen a dormir y también hay muchos mosquitos», indica Luis Álvarez, uno de los afectados de la comunidad lindante. La parcela está ubicada en la calle As Ánimas, que sufre habitualmente inundaciones en cuanto llueve y el río se desborda. «Hemos tenido que poner un bombeo en el garaje por los constantes anegamientos, que seguro afectarán también al centro de salud cuando se haga, y cambiar la rampa de acceso», advierten los vecinos.

La apertura estaba prevista para marzo, pero la constructora quebró

Gondomar ha solicitado al Sergas, por medio de una carta que le remitió ayer, que agilice la nueva contratación de las obras ya que los trabajos están paralizados desde hace diez meses. En enero del 2015 se adjudicaron a la firma Corsan-Corviam por valor de 2,35 millones de euros, financiados en un 80% con fondos europeos. Las obras arrancaron con un plazo de ejecución previsto de un año, pero a los cinco meses quedaron paralizadas. Está prevista una nueva licitación que aún no se ha anunciado. Así que, como pronto, los gondomareños deberán esperar otro año para estrenar centro de salud. El plan funcional previsto contempla seis consultas de medicina general y otras tantas de enfermería, un área de pediatría y salas de matrona y de toma de muestras.

Fuente: La Voz De Galicia