Investigado un septuagenario de Nigrán por exigir sexo a cambio de empleo como asistenta

Pasar una noche con él era la supuesta "prueba de capacitación" a la que decenas de mujeres se vieron obligadas a someterse en los últimos cuatro años para acceder a un puesto de empleada de hogar en una casa de Nigrán. El presunto autor de las escabrosas entrevistas de trabajo es un vecino del municipio de 73 años con dificultades de movilidad que lo mantienen en una silla de ruedas, al que la Guardia Civil investiga por un presunto delito de abusos sexuales y acoso y por otro contra el derecho de los trabajadores. Agentes del Puesto Principal Baiona-Nigrán han destapado el caso y tratan de localizar a todas las víctimas, que calculan en torno a medio centenar.

El modus operandi consistía en colgar un anuncio en un portal de internet en busca de asistenta para encargarse de las tareas domésticas y para ocuparse de los cuidados que el investigado necesita por su diversidad funcional física. Entre las aspirantes, el presunto abusador seleccionaba a las más vulnerables, en su mayoría personas de nacionalidad extranjera, en situación irregular en el país y sin recursos económicos. El examen al que las sometía para comprobar su supuesta valía consistía en acompañarlo por la noche y acceder a tocamientos de carácter sexual de forma autoritaria y agresiva. En algunos casos, según indica la Comandancia de la Guardia Civil de Pontevedra, esperaba a que aceptaran el trabajo para someterlas a los abusos.

El supuesto acosador recurrió a la red después de que una ONG que lo quiso auxiliar en primera instancia dejase de enviarle aspirantes de su bolsa de empleo ante las quejas y reticencias por estos motivos de las que ya habían acudido a su vivienda.

Así, el instituto armado dispone de testimonios que sitúan en el domicilio de este hombre a casi cincuenta candidatas que acudieron a trabajar o las supuestas entrevistas laborales.

Además de los tocamientos y vejaciones, el imputado cometía irregularidades a la hora de contratarlas. De ahí que se le atribuya también un delito contra los derechos de los trabajadores.

Y a estos ilícitos penales se suma asimismo otro contra la integridad moral de una mujer de su entorno familiar. A raíz de la investigación y de los testimonios recabados, la Guardia Civil considera que infligía malos tratos a esta persona, enferma. Según la información que traslada el instituto armado, la coaccionaba para que no tuviese relación con el resto de la familia y para que no acudiese a ningún centro médico, pese a precisar asistencia.

La investigación sigue abierta con el fin de localizar otras posibles víctimas. Por el momento, los guardias han conseguido identificar a una decena de mujeres que contestaron a la supuesta entrevista de trabajo, pero algunas ya no se encuentran en España o no son fácilmente localizables por sus circunstancias personales.

Los agentes han trasladado las diligencias ya al juzgado de instrucción de guardia de Vigo y el investigado deberá presentarse ante el juez cuando sea requerido.

La Guardia Civil insiste en que denunciar es la prioridad a la hora de enfrentarse a cualquier posible caso de maltrato, como el de la violencia machista. En este sentido, recuerda que toda persona que sospeche o conozca la posible existencia de una situación de violencia, tiene la obligación legal y morar de ponerlo en conocimiento de las fuerzas de seguridad. Insiste en que cualquier ciudadano que pueda advertir de una situación de riesgo puede telefonear al número 062 de forma totalmente anónima si así lo considera.

n Fuente: Faro De Vigo