El primer parque forestal del Miñor abrirá en 2 años en Nigrán y costará 214.000 euros

El futuro parque forestal Os Matos-Río Táboas, el primero de la comarca del Val Miñor, ya está en marcha. Concello de Nigrán y comunidades de montes de Camos y Chandebrito prevén abrirlo al público en 2021 con una inversión de 214.000 euros. Se extenderá por 42 hectáreas de montes comunales quemados en la oleada de incendios de octubre de 2017 en ambas parroquias y proporcionará a vecinos y visitantes un espacio de recreo público con valores naturales, culturales y paisajísticos únicos que serán recuperados, conservados y promocionados, según explicó ayer el alcalde, Juan González.

El proyecto que el Ayuntamiento ha encargado a la consultora medioambiental Landra por 3.528 euros financiados a través de una subvención de la Diputación, está listo. El documento delimita el espacio protegido en 30 hectáreas ubicadas en Camos, concretamente en las parcelas de Castelo y As Chans y otras 12 en Chandebrito, en el barrio de Rozadas. Una franja vertebrada por el río Táboas que gobierno local y comuneros "queremos por en valor despois dos incendios para darlle unha función social", destaca el regidor.

Adiós al eucalipto

Y es que, además de convertirse en un área de recreo, el recinto servirá de cinturón verde para proteger a los núcleos de población colindantes de futuros incendios. ¿Cómo? El proyecto contempla la erradicación total del eucalipto en la zona y su sustitución por un bosque autóctono. Para ello, se organizarán plantaciones de robles, castaños, acebos, laureles y alcornoques.

Se plantean dos fases de trabajo para crear el parque forestal. La primera está prevista entre junio del próximo año y mayo de 2020, período que se dedicará a la eliminación completa de invasoras como el eucalipto y la acacia y la puesta en marcha de la reforestación. En la segunda, de junio de 2020 a mayo de 2021 se habilitarán dos áreas recreativas en O Serradouro y As Rozadas, con aparcamiento y mirador y señalizadas con paneles interpretativos con pictogramas y códigos QR, y se recuperarán elementos patrimoniales como un antiguo molino y varios petroglifos.

No solo cambiará el paisaje del recinto, sino también sus usos productivos. El proyecto apunta a terminar con la producción de madera de pino y eucalipto y dedicar el terreno a la recolección de castañas, nueces, setas y maderas nobles.

n Fuente: Faro De Vigo