Las visitas guiadas al monasterio de Oia regresan en Semana Santa

La Semana Santa arranca en Oia con las primeras visitas guiadas al monasterio después de dos años de cierre por motivos de seguridad. La propiedad, la sociedad Residencial Monasterio de Oia, acaba de anunciar una nueva etapa de apertura social y cultural en un acto ante medio centenar de personas, entre ellas, autoridades y representantes de colectivos del municipio. Una nueva etapa con nueva marca y nueva web como canal de comunicación abierto sobre el cenobio cisterciense del siglo XII, el único de Europa junto al mar.

La primera jornada de puertas abiertas para los vecinos será mañana sábado y las visitas guiadas por un experto para el público en general arrancan este Jueves Santo. Para acudir a estas actividades didácticas -que podrán disfrutarse en gallego, castellano o inglés-, los tiques pueden adquririse ya en la www.monasteriodeoia.com. Las entradas para adultos cuestan 5 euros, 2,50 para niños de entre 8 y 14 años y personas con diversidad funcional. Los menores de 7 años accederán gratis.

Según explicaron el propietario del conjunto arquitectónico, Xoan Martínez, y su equipo, el próximo sábado día 20 tendrá lugar además una representación de la batalla pirata de 1624 de la que el monasterio fue testigo, como lo fue en tantos otros episodios históricos que Residencial Monasterio de Oia quiere sacar a la luz después de años de trabajo de investigación. Entre ellos, destaca el campo de concentración que ocupó el inmueble durante la guerra civil y que acogió a miles de presos republicanos que plasmaron sus inquietudes en las paredes en forma de pintadas. Aquellos grafitos, en trámites de restauración, se mostrarán próximamente debidamente protegidos como testimonio del horror vivido en el interior del cenobio declarado bien de interés cultural en 1931 por parte del Estado.

Según recalcó Xoan Martínez, esta iniciativa ronda a la propiedad casi desde la adquisición del inmueble histórico en 2004. De hecho, tan solo un año más tarde se intervino en la cubierta para evitar el deterioro de estos testimonios únicos. Se consolidó la zona y se fotografió. Asimismo, se realizaron entrevistas a vecinos de Oia que guardaban recuerdos de la época y se colaboró con investigadores de esta etapa de la historia.

n Fuente: Faro De Vigo