El histórico consistorio de Gondomar elimina barreras tras 3 años de trámites con Patrimonio

Una rampa facilitará el acceso a la centenaria casa consistorial de Gondomar a partir de la próxima semana. Por primera vez en 114 años, la pequeña escalinata de la puerta dejará de ser un obstáculo para los vecinos con movilidad reducida, que podrán entrar para realizar sus gestiones sin ayuda. Eso sí, solo podrán llegar a la planta baja. No hay ascensor para subir a la primera y tampoco es posible instalarlo, según asegura el alcalde, Francisco Ferreira, porque la Dirección Xeral de Patrimonio impide modificar las fachadas.

El edificio, finalizado en 1905 tras diseñarlo el histórico maestro de obras Jenaro de la Fuente -vallisoletano que ejerció buena parte de su carrera en Vigo-, está catalogado por el citado departamento de la Xunta como inmueble a conservar y los trámites para lograr construir la rampa se han prolongado tres años. El organismo no era partidario, afirma el alcalde, de habilitar el acceso sin barreras para evitar cambios en la morfología del frente, pero "conseguímolo despois de moito traballo e insistencia para que as persoas cunha discapacidade podan acceder". Ya hubo un intento de resolver el problema de accesibilidad hace poco más de una década. Se colocó una silla elevadora sobre los peldaños, pero no resultaba operativa y acabó retirándose sin utilizarla.

A las gestiones con Patrimonio para construir del paso sin escalones se sumaron otras. El gobierno municipal llegó a un acuerdo con la propietaria del portal anexo al consistorio. La vecina permite que se obstaculice su entrada con la rampa, a cambio de que el Concello le habilite otra por otra cara del edificio, explica Ferreira.

Las obras comenzaron la pasada semana con la adaptación de la escalera para dejar espacio para la maniobrabilidad de las sillas. La creación de la rampa se llevará a cabo a continuación en los próximos días con cargo a una subvención de 47.000 euros de la Diputación.

Ferreira destaca el proyecto como "un gran avance". Vecinos con problemas de movilidad llegarán por si mismos a los negociados de la planta baja: registro municipal, padrón, despachos de concejales y sala de juntas. Incluso los padres o madres que acudían a inscribir a sus bebés con cochecitos necesitaban ayuda para entrar. Carecer de ascensor no será un problema, recalca el regidor, porque cualquier cuestión que necesiten los ciudadanos de la primera planta se les puede facilitar abajo.

n Fuente: Faro De Vigo