El servicio postal, desbordado en la oficina de A Ramallosa

A una semana escasa de los comicios municipales del próximo 26 de mayo los representantes políticos de los diferentes grupos que aspiran  a las alcaldías de los municipios miñoranos peinan las calles de la comarca con la esperanza de arrancar los últimos votos. Una situación  que requiere un esfuerzo extra y que no solamente afecta a los candidatos ya que detrás de ellos también existe un entramado humano que se encarga de que todo esté a punto de cara al próximo domingo. 
nSe trata del servicio público de Correos, en concreto la treintena de carteros que tienen su puesto de distribución centralizado en la oficina de Ramallosa. Afirman estar desbordados ante la carga de trabajo que aumentó exponencialmente tras recibir las papeletas de los diferentes grupos y tarjetas censales de los votantes el pasado jueves. Un plus en sus jornadas laborales que se traduce en más de 20 horas extras por trabajador durante los próximos seis días y que responde a una decisión voluntaria de la plantilla, ya que de no hacerlo así les resultaría materialmente cumplir con los plazos de entrega. “Tras recibir el grueso de la correspondencia electoral nos propusieron ir a trabajar el sábado por la tarde gratis, a lo que yo me negué”, explicaba uno de los trabajadores de la Administración que prefirió no desvelar su identidad. En el caso de este trabajador, indicó a Atlántico que su jornada habitual de 7 a 15 horas se ve engordada con  otras tres “como mínimo”, y que no se verán reflejadas en su salario a fin de mes, sino que ese aumento correrá por cargo de los partidos. 
nSe trata de un pequeño matiz que levanta ampollas entre la plantilla al considerar que “son horas realizadas a la empresa”. Fuentes oficiales de Correos, por su parte, mantienen que además de reforzar el servicio comarcal con cinco carteros “el personal de oficina que trabaja los días festivos y fines de semana fuera de su jornada habitual, lo lleva a cabo voluntariamente y es retribuido tanto con una gratificación económica como con un día libre, tal como se ha pactado con los sindicatos”, mientras que para los que se encargan de las entregas aseguran que “se les gratifica con una remuneración por cada envío repartido en función del volumen de envíos con una gratificación individual por la distribución de los envíos de propaganda electoral y tarjetas INE”. 
n Además de los trabajos a pie de calle aseguran realizar tareas previas de clasificación de la correspondencia «con la fatiga mental que conlleva». El personal distribuidor mantiene que «las asignaciones pueden diferir unas de otras en función de las zonas con un volumen de trabajo que oscila entre las 300 y 500 entregas ordinarias por día», a lo que habría que sumarse la gran cantidad de envíos de la multinacional Amazon, «que están sufriendo importantes retrasos en paquetería», y cartas certificadas de diferentes Administraciones públicas. Sin embargo durante esta semana tienen ante ellos un panorama muy diferente con un total que ronda las 264.000 papeletas extras, más 36.717 cartas censales. Los registros en cuanto a número de habitantes en edad de voto, extraídos de la página oficial del Ministerio de Interior, multiplicados por el número medio de partidos por municipio (7,33) más todas las personas mayores de edad con derecho a sufragio,  dan como resultado  una cifra superior a 300.000 envíos extras asumidos por la plantilla de carteros a lo que se suma la carga de trabajo habitual 
nPor otra parte muchos de ellos con plaza asignada en oficinas concretas sufrieron un cambio en su punto de trabajo tras la apertura del punto de distribución postal para toda la comarca ubicado en Ramallosa, además aseguran que tuvieron conflictos con los vecinos de la zona por el ruido que generan  a horas muy tempranas.  
n Fuente: Atlántico