Gondomar multa a un propietario del Pazo do Conde por no reparar la muralla

El deterioro del Pazo do Conde de Gondomar vuelve a enfrentar al Concello con los propietarios del recinto señorial catalogado como bien de interés cultural (BIC). Son tres de los cuatro titulares de las fincas que componen el conjunto histórico los que tienen expedientes abiertos en la oficina municipal de Urbanismo. Este departamento ha impuesto recientemente una multa coercitiva a uno de ellos por no reparar la muralla que rodea el enclave, que sufrió al menos un derrumbe hace poco más de un año.

La sanción, de 300 euros, es la primera de las que el gobierno local prevé imponer al titular de la parcela, Enrique Fernández de Córdoba, tío del actual conde, si no ejecuta de manera forzosa la reparación, según informan fuentes municipales. La próxima notificación elevará la cifra de la multa, y así hasta alcanzar los 3.000 euros en caso de que no proceda a arreglar los desperfectos conforme a las indicaciones de la Dirección Xeral de Patrimonio de la Xunta por tratarse de un elemento patrimonial protegido, apuntan las mismas fuentes.

Han pasado dos años desde el último conflicto entre el Ayuntamiento y otro de los propietarios, Gonzalo Fernández de Córdoba y Narváez, el que ostenta en la actualidad el título nobiliario. Tras un largo proceso judicial que le dio la razón, el Concello taló en marzo de 2017 de forma subsidiaria, pasándole después la factura, los árboles que, según informe del entonces arquitecto municipal, amenazaban con caerse sobre viviendas próximas. La vegetación vuelve a generar ahora tensión entre las partes.

Desde el departamento urbanístico del Ayuntamiento aseguran que el conde ha recibido varios requerimientos desde entonces para que retire otros ejemplares de especies invasoras en riesgo de desplomarse y para que limpie la maleza acumulada en la finca. La propia inspectora municipal de obras comprobó el pasado febrero que "a pesar de que se cortaron algunhas árbores e se rebaixou a súa altura no linde norte coa vía pública, non se procedeu á corta de malezas que invaden a parcela contigua no linde leste, nin á corta de árbores, fundamentalmente acacias (invasoras) e exemplares de gran tamaño que se observan inclinados sobre a vía pública", según consta en su informe.

También por el exceso de vegetación, la oficina de Urbanismo ha notificado requerimientos de limpieza de maleza a un tercer propietario del conjunto, Hipólito Fernández. El último se le envió hace dos semanas, señalan los técnicos.

El gobierno municipal advierte de que continuará en su empeño de exigir a los propietarios del Pazo do Conde que lo mantengan en condiciones, no solo "porque é un símbolo para Gondomar", sino sobre todo "pola necesidade de garantir a seguridade da veciñanza do entorno e daqueles que circulen a pé ou en vehículos polas estradas que o rodean", señaló ayer el alcalde, Francisco Ferreira.

n Fuente: Faro De Vigo