Nigrán estudia medidas contra Civis Global por su renuncia

xNigrán trabaja a contrarreloj para retomar las obras de construcción de la biblioteca municipal después de que el pasado 13 de junio el contratista anunciase la suspensión de la ejecución del contrato adjudicado en agosto del 2018 por 1.060.000  de euros más IVA, al haberles sido denegadas varias ampliaciones económicas. 
nPor el momento y con el fin de ganar algo de tiempo, desde el Concello encargaron la redacción de un anexo al proyecto inicial que ya está siendo estudiado por la  Diputación con el fin de que  autoricen una nueva licitación, que saldrá lo antes posible por un valor estimado de un millón de euros. Así pues los trabajos realizados por el estudio de arquitectura desvelan que el avance en la ejecución del proyecto se encuentra en un 40% del total por lo que la nueva adjudicataria tendría que finalizar fachadas, aislamiento en general, acondicionamiento interior, algunas instalaciones además del equipamiento.   
nLos servicios de contratación del Concello  están estudiando qué medidas tomar contra la empresa, aunque unas de las consecuencias directas a la renuncia sería la pérdida de la fianza depositada por Civis Global por valor de 52.000 euros, aunque también podrían ser legales “sobre todo si llegamos a perder la subvención de 1,5 millones facilitada por el Diputación”, explicó el alcalde Juan González. El regidor declaró que por el momento  juegan con unos plazos muy ajustados ya que el periodo marcado inicialmente para su finalización rondaba los 9 meses, del 21 de agosto de 2018 al 20 de junio de 2019, y en cualquier caso el tope para tener el edificio rematado está marcado en mayo de 2020. Aún así González añadió que están a la espera de conceder audiencia al contratista para que exponga sus argumentaciones que justifiquen la renuncia, aunque desde el consistorio aseguran tener prácticamente las dudas resueltas.  El regidor por su parte explicó que durante la apertura de sobres detectaron una baja temeraria que reducía la construcción del edificio en torno a los 500.000 euros respecto a sus competidores, con lo que se les exigió una memoria justificativa punto por punto que explicase las rebajas. “Lo cierto es que la empresa conocía el proyecto al dedillo porque lo tuvo que destripar por completo para argumentar ese medio millón de menos, este fue el motivo por el que rechazamos las propuestas de complemento a posteriori efectuadas”, añadió González.
n Fuente: Atlántico