La Xunta desplaza a 120 alumnos del Cova Terreña a Fontes por inundación

Un total de 120 alumnos de 1º, 2º y 3º de Primaria del Cova Terreña se "mudan" hoy al colegio de Fontes-Baíña. Allí recibirán sus clases hasta que finalicen las obras de su centro educativo. Las fuertes lluvias del domingo anegaron sus seis aula y representantes de la Consellería de Educación, Universidade e Formación Profesional, de la dirección, de la Anpa y del Concello de Baiona acordaron el traslado en una reunión urgente celebrada ayer.

Entre todos acordaron derivar a los escolares al centro más próximo para evitar la pérdida de clases y los trastornos a las familias mientras duren los trabajos y la situación vuelva a la normalidad. Será el departamento de la Xunta el que asuma el transporte del alumnado en autobuses. Tres vehículos se llevarán a los pequeños cada día a la hora de entrada hacia Fontes y los traerán de vuelta al acceso a su colegio a la salida. Irán acompañados de cuidadores e incluso de sus profesores, ya que si lo desean también podrán hacer uso de este servicio de transporte.

El Cova Terreña se encuentra en plena reforma integral, presupuestada en 1,2 millones y consistente en el cambio del tejado, el aislamiento de las fachadas y el cambio de puertas y ventanas. La cubierta provisional, una lona colocada en lugar de las placas de fibrocemento retiradas, no resistió la intensidad de las precipitaciones, según indican fuentes de la Consellería de Educación tras recibir las explicaciones correspondientes por parte de la empresa que lleva a cabo las obras. La reubicación durará lo mismo que las obras, cuyo remate está previsto antes de final de año, aunque todo dependerá de las condiciones meteorológicas.

Las familias de los alumnos aprovecharon ayer la reunión, convocada por el jefe territorial de la Consellería de Educación, César Pérez Ares, para instar a la empresa adjudicataria del proyecto a que agilice el ritmo de trabajo para terminar cuanto antes y acabar con las molestias. Algunos padres aseguran que inicialmente avanzaron con rapidez, dado que se trabajaba incluso en horario nocturno, pero afirman que en los últimos días el avance es más lento, por lo que temen que la finalización se retrase más de lo esperado.

La Jefatura Territorial de Educación, por su parte, mostró su agradecimiento a las madres y padres de los alumnos afectados por su comprensión ante una incidencia ajena a la comunidad escolar.

n Fuente: Faro De Vigo