«Adoro los platos tradicionales con aires modernos, pero también las recetas de la abuela»

Con padre madrileño y madre gallega este cocinero es un enamorado de Galicia, su lugar natal y donde lleva trabajando de manera ininterrumpida desde hace dos décadas. Comenzó desde lo más bajo coqueteando con trabajos de ayudante de cocina y  pinche mientras los compaginaba con estudios relacionados, aunque él asegura sentirse  autodidacta. Una vez que tocó los fogones  se dio cuenta que se había metido en un camino sin retorno y al momento supo que era lo que quería hacer el resto de su vida. A partir de aquí comenzó una aventura que lo llevó a trabajar en diferentes puntos del territorio nacional como Madrid, Las Palmas, Lanzarote o Fuerteventura. Es de los que mantiene que la cocina engancha. En la actualidad realiza y también supervisa todas creaciones culinarias que se gestan en cocina con siete personas a su cargo, en un restaurante con un aforo para 240 personas que goza de numerosos reconocimientos y en el que el producto y los clientes son su máxima.  Adora los platos tradicionales, frescos, con aires modernos ya sean pescados, arroces o mariscos y como no, las recetas de la abuela y los pucheros de cuchara, sin embargo lo que menos le motiva es la repostería. 

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  ¿Cómo ha llegado a dedicarse profesionalmente al mundo de la cocina?
nPues la verdad que empecé con la base justa tras completar un ciclo medio para poder introducirme en el sector. En un primer momento lavaba platos y cacharros intercalándolos con alguna que otra ensalada, hasta que por fin pude abandonar el fregadero y empezar a tocar otro tipo de mercancías que no fuesen primeros platos como por ejemplo unos mejillones o un pulpo, pero siempre de manera escalonada, de menos a más, y en dos años pasé de pinche a cocinero.

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¿Podría explicarnos como  es eso de considerarse autodidacta?   
n Fuente: Atlántico