La burocracia atasca el «leiraparking» gratuito de Nigrán y las quejas se disparan

"Sen parking Nigrán morre. Solución xa". Es la frase de guerra que comerciantes y hosteleros del centro urbano nigranés muestran a las puertas de sus negocios para exigir al Concello celeridad en la reposición del aparcamiento gratuito que hasta hace cinco meses les traía más clientes. Aseguran que "dejar el coche cerca para hacer compras o gestiones municipales o bancarias se ha convertido en una odisea" desde que cerró la parcela de la Rúa Vilameán por la construcción de una urbanización de lujo. Y dejan claro que la falta de espacio para estacionar ha reducido sus ventas en la campaña de Navidad. El gobierno municipal tiene una alternativa a la vista, pero los trámites burocráticos retrasan su apertura al público y el alcalde, Juan González, pide "calma".

La finca que hasta octubre facilitaba los recados en el centro, de 6.000 metros cuadrados, llevaba seis años a disposición de los conductores y se convirtió en un "servicio indispensable", según reivindican los propietarios de negocios. Sus dueños la habían cedido al Ayuntamiento en 2013 hasta que llegase el momento de desarrollar su proyecto urbanístico. "Comprendemos que se ha creado una necesidad y estamos tratando de responder a esa demanda, pero tenemos que hacerlo con responsabilidad y con todas las garantías jurídicas. Por desgracia, eso lleva un tiempo", explica el regidor.

El Concello lanzó en enero una oferta pública de un máximo de 7.440 euros al año para alquilar una finca en el entorno con la intención de recuperar el "leiraparking" gratuito en febrero. Pero solo un propietario se presentó y lo hizo con la documentación incompleta, de manera que el concurso quedó desierto. La normativa permite, en esta circunstancia, realizar una adjudicación directa y los trámites están en marcha para firmar el arrendamiento con ese único aspirante, apunta González.

Se trata de una parcela ubicada a pocos metros de la casa consistorial, en el número 3 del Camiño da Torriña. Mide 2.000 metros cuadrados y "cumple con los requisitos que exigían las bases de la oferta pública", subraya el alcalde. Es además una finca con acceso adecuado y sin desniveles, por lo que apenas requerirá una cobertura de jabre para facilitar la rodadura, una tarea que realizarán los propios operarios municipales, según apunta el alcalde.

¿Cuándo abrirá al público? "Ojalá fuera mañana, pero estamos trabajando en la fórmula jurídica idónea para evitar la inseguridad jurídica. Sabemos que los comerciantes y los hosteleros están preocupados, pero también es cierto que estamos en una época del año con menos dificultades para encontrar sitio para el coche", responde el regidor.

n Fuente: Faro De Vigo